Confucius: "It does not matter how slowly you go as long as you do not stop".

viernes, 4 de mayo de 2018

Los lazes


El nacionalismo está lejos de haberse detenido en su carrera, y siguen apareciendo nuevas naciones, que a su vez encuentran muy importante la historia para definirse a sí mismas. En los años sesenta, Wolfgang Feuerstein, un joven erudito alemán, dio con unas personas que vivían en un valle remoto de la costa sur del mar Negro, junto a la parte turca de Trabzon. Los lazes, unos 250.000 aproximadamente, eran musulmanes, como la gran mayoría de los turcos, pero tenían su propia lengua, costumbres y mitos. Al joven alemán le pareció que antiguamente debían de ser cristianos. Empezó a estudiar aquella anomalía que la historia había dejado atrás, y para ayudarles a registrar sus historias inventó un lenguaje escrito para ellos. Los lazes empezaron a interesarse por su propio pasado y cultura, y las autoridades turcas, que ya tienen bastantes problemas con las exigencias de otras minorías, como los kurdos, empezaron a preocuparse. Feuerstein fue arrestado, golpeado y deportado, pero desde el exilio envió textos con historias y poemas lazes a las escuelas no oficiales que se mantenían a escondidas. A medida que los lazes iban desarrollando una mayor conciencia de sí mismos y de su pasado, se fueron convirtiendo en una nación. En 1999 se estableció un partido laz para promover un Lazistán dentro de Turquía. Su programa electoral habla de fomentar la lengua y la cultura laz y de estimular el estudio desde un punto de vista laz. Y si no me equivoco, algún día usarán esa historia para presentar una factura de reclamación.

Margaret MacMillan, Usos y abusos de la Historia, Ariel, Barcelona, 2010.