Uno de los edificios más importantes de la arquitectura carolingia es la Capilla Palatina de Aquisgrán.


En el siglo IX se realizó el plano del monasterio de San Galo (Sankt Gall), que se concibió como una pequeña ciudad sagrada. A causa de la ambición del proyecto nunca se levantó, pero sirvió de referencia para los monasterios del siglo XII.

